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jueves, 17 de marzo de 2011

LA REENCARNACIÓN

Hoy he cogido un ejemplar de EL MALEFICIO DE LA DUDA y he escrito en la primera página:

Hola, soy Ariel, el autor del libro que tienes en las manos. Este ejemplar en concreto es muy especial. Te lo ha dado una persona para la cual eres muy importante, y de la misma forma tú deberás pasárselo, una vez leído, a otra persona que tú consideres. La única condición que te pongo es que, si te gusta, lo recomiendes o lo regales a tus amigos, y de esta forma difundirlo.

Luego he escrito puesto otra página para que la gente vaya escribiendo su nombre. Ahora debo elegir a quién dárselo el primero y hale, a rodar.

Siempre he dicho aquí que creo en el libro como elemento libre e inquieto que no debe apolillarse en una estantería llena de polvo sino rodar y rodar. Es un tópico decir que leyendo pueden experimentarse otras vidas que no son las nuestras, y de la misma forma a los libros les gusta pasar de mano en mano para, en justa retribución, poder experimentar las vidas de los lectores, conocer la intimidad de sus casas, sus familiares y mascotas, los distintos paisajes, distintas sábanas, países... 
Es por esto que se me ocurrió esta pequeña idea de promoción para que EL MALEFICIO DE LA DUDA llegue a más gente en un momento que las editoriales no tienen mucho para gastarse en los autores. Quién sabe, a lo mejor pronto recibes un obsequio de una persona muy especial para ti. 

Trátalo con cuidado. Ha tenido muchas vidas. Y las que le quedan.

2 comentarios:

  1. Una parte del autor acompaña en sus obras a cada una de sus palabras, las obras se convierten en una proyección de sus vivencias, anhelos, plenitud, vacío total ... la subjetividad más profunda modela todas las historias, y aunque una realidad totalmente diferente se plasme en ese universo paralelo de la creación, parte de su alma se consume en cada palabra leída.

    Consumirse no es olvido, el hechizo se conjura de nuevo por aquellos anónimos cada vez que abren las tapas de sus obras ...

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  2. ¿Te imaginas que dentro de treinta años te reencuentras con el libro en El Rastro? Que me jodan si eso no da para otra novela... El viejo Ariel pasea entre la muchedumbre un domingo por la mañana, cuando de pronto, de entre los montones de libros de cuarta y quinta mano ve asomar uno que le resulta familiar... Con una nota en la contraportada que supondrá el inicio de su ultima aventura, la cual le llevará a una pequeña aldea de Soria situada en las faldas del Moncayo, de nombre Vozmediano, donde estudiará y descifrará junto a Bastian los enigmaticos secretos del desove de la trucha y la cura del jamón de la tierra. Qué esconden las truchas en Vozmediano... taninonaninoooo.....
    xD

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