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sábado, 5 de marzo de 2011

EL HOLOCAUSTO GALLIANO



Lo de este muchacho tiene tela. Todos hemos podido verlo en estos días despachándose a gusto con la señora esta del bar, diciéndole que "ama a Hitler" y que ella y toda su familia debería estar gaseada, y no precisamente del gas de la Coca Cola, se sobreentiende.

Vale hay que matarlo.
En realidad, no hace falta matarlo, porque a estas alturas ya está muerto. Muerto para el mundo de la moda, para el rutilante firmamento por el que acostumbraba a moverse, por las esferas del glamour y de la vida de las estrellas que era, al fin y al cabo, su única identidad.
No pasa nada. Si sobrevive al trastazo seguramente se desintoxique, aprenda a vivir con menos, incluso hasta se redescubra por primera vez convertido en un Pinocho de carne y hueso, juguete roto y vuelto a pegar, en definitiva, en alguien más real. No iba a ser el primero ni el último el cual un gran batacazo (una gran pérdida) marcase el principio de una vida mejor.

Pero no es de eso lo que quería hablar, porque la vida de este hombre, y la vida de todo lo que se refiere al mundo de la moda me ha importado siempre bastante poco.
Ayer, hablando con mi amigo Juanjo, tuve que darle la razón cuando me decía que a todos nosotros, si nos hubieran grabado sin saberlo en medio de un pedo monumental, podrían habernos oído decir cosas tan fuertes o más que esta que, sacadas de contexto, cortadas por aquí y por allá sin un antes ni un después, podrían dar a entender que somos sujetos tan despreciables como el enfant terrible de la moda. A saber lo que le dijo la mujer que le grabó antes. A lo mejor le puso de maricona borracha para arriba. Sinceramente, yo no creo que Galliano ame a Hitler ni mucho menos, pero es verdad que cuando nos sale la mala leche, la persona que tenemos delante y que nos ataca puede convertirse en gorda, en negra, en judía o en maricona en un pispás, aunque luego nos arrepintamos, como supongo que ahora se está arrepintiendo nuestro amiguito Galliano.

Y tampoco lo estoy defendiendo, por Dios. Y ahí es donde quiero ir. Ni lo defiendo ni lo arrojo a la hoguera. Llevaba tiempo queriendo hablar de este tema y el Galliano acaba de ponérmelo en bandeja.

De este vídeo, más que por lo que dice, que no me toca tan de lleno porque no soy judío, lo que me asombra comprobar es, como leí en el blog de Abel Arana, cómo hay tanta gente que va por la vida con tanta mala leche contenida. Cómo se puede vivir con ese odio interiorizado que desprende cada uno de sus gestos, cada una de las letras que escupe por la boca. Ese es el verdadero calvario de Galliano, y no otro. No las palabras (tan desafortunadas) que podían haber sido esas o podían haber sido otras. El meollo de la cuestión es que este pobre señor tenga que vivir con ese tipo de sentimientos dentro. Esa es la auténtica condena. Porque de las bancarrotas y del rechazo social uno se recupera, pero de lo otro... de lo otro es más difícil.

A lo que voy (ahora sí). Me llama la atención escuchar la famosa frase hecha de "el tiempo pone a todo el mundo en su sitio". ¿Perdone? Se equivoca usted, caballero. Todo el mundo ESTÁ EN ESTE MOMENTO en su sitio. El tiempo, como buen revelador de verdades, acaba haciendo evidente a nivel social lo que pasa dentro de las personas, pero eso no significa que dicha persona reciba su merecido recién cuando muerde el polvo en los tabloides. Disculpe usted, pero el que actúa mal, piensa mal, alberga malos sentimientos o malas energías, odia, envidia, pone la zancadilla o lo que sea, YA ESTÁ PAGANDO por lo que hace en el momento que lleva a cabo sus fechorías. Porque aunque al odiar o envidiar o poner la zancadilla haga daño al que está al lado, el principal damnificado por poseer todos esos sentimientos es EL QUE TIENE esos sentimientos. Nada mata tan lentamente, nada produce más dolor y nada reduce la vida a un estrato tan miserable como el odio contenido.

Jesucristo nos hablaba del pecado, y mil veces nos intentó explicar lo que es el pecado y la penitencia. Ey, qué susto ¿no? Ahora este se nos pone a hablar de Jesús. No asustarse. No voy a tergiversar las palabras de este caballero como hace la Iglesia católica en su propio beneficio. La Iglesia da por sentado que vas a pecar, y vive y se sufraga las joyas con el negocio de castigarte y perdonarte, como si ellos tuviesen ese poder.
Qué necios y qué cutres. No era eso a lo que se refería Jesús. Él trató de explicar que el pecado es malo porque, cuando lo ejecutas, EN EL MOMENTO QUE LO ESTÁS EJECUTANDO, estás actuando en tu contra, y por eso es malo, por eso es pecado. No por el mal que haces sino por el que te haces a ti. No por el mal que le haces a la mujer judía del bar que te graba con el teléfono (ella encantada, sin ir más lejos vendió en video a THE SUN por varios millones), no, es a ti mismo a quien infringes el mal por el simple hecho de sentir lo que estás sintiendo, de perder tu paz, de perder tu humanidad.

El auténtico pecado es siempre con nosotros mismos, y por eso es malo. Y no hace falta rezar diez padresnuestros, el castigo es instantáneo y de eso nos hablaba Jesús.

Me preocupa este muchacho, Galliano. Me preocupa toda esa gente que acumula tanta frustración y tanta rabia, y lo de menos es el desprestigio social o perder un contrato con Dior.

Como hace poco tiempo me dijo mi padre, llevarse bien con uno mismo es mucho más importante que llevarse bien con los demás. Porque a los demás les dices adiós, te despides y te vas al cine o te metes en casa. Pero si hay alguien con quien tienes que convivir, si hay alguien a quien ineludiblemente no puedes perder de vista, ese eres tú.

Ánimo Galliano, ya verás como lo que venga no va a ser tan malo.
Malo era donde estabas, cariño, y de ahí ya te han quitado los mismos que te pusieron.



5 comentarios:

  1. Muy sabio, querido ahijado. Qué pena que no seas cura y ya no haya sermones a las doce en la catedral. Pero podían poner un podio en Callao -esa pobre plaza apisonada y preparada para eventos neuróticos y negocios municipales- para que nos subiéramos de vez en cuando los recalcitrantes y echar una buena diatriba.
    Besos desde mi atalaya.
    La Madrina Feroz

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  2. Madrina, qué alegría y que honor verte por aquí en mi blog... a tus pies.

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  3. Una entrada magnífica (quita los peces del blog).

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  4. La última provocación, la cúspide de todas, aniquilarse a uno mismo, destruirse creativamente, socialmente ... y humanamente un posible creador enterrado. Él ha cavado la fosa, para lo poco que le queda, un contenedor vacío imágen esperpética de lo que fue. El mismo ha decidido su pira, sólo recordemos lo bueno, la genialidaden momentos de pasado, sus roces con el cielo, de alguien que decidió por si mismo entrar en la cámara ...

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  5. La excentricidad etílica del genio sirve para llenar biografías.
    Cuando renazca cual Ave Fénix, pida perdón en un late-show, todo será admiración nuevamente.

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