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lunes, 18 de enero de 2010

TODOS SOMOS HOMBRES-ANUNCIO

Hace unos meses me sorprendí al leer la noticia en los periódicos de que el alcalde de Madrid había planeado en varias ocasiones erradicar a esos simpáticos hombres-anuncio que pueden verse por Preciados. Se amparaba en la justificación de que consideraba esa profesión “vejatoria, degradante y antiestética”.
Hombre, que te salga curro de hombre-anuncio tampoco es lo mejor que te puede pasar en la vida, pero en mi opinión, señor Gallardón, creo que le debe usted una disculpa a toda esa gente. Seguro que desde que saltó la noticia no ejercen su profesión con la misma seguridad en sí mismos con la que lo hacían antes. Ha metido usted el dedo en la llaga. Ha sembrado usted una terrible duda de ilimitado alcance.
Diría yo que lo verdaderamente degradante es estar en paro cuando te rompes los cuernos buscando trabajo todo el día y no te cogen ni en el Mac Donalds. Vaya a explicarle usted a ese pobre currante del cartel-anuncio que, si lo finiquita, es su propio bien, que si lo deja en el paro es para evitar que se degrade.
Y en lo que se refiere a lo antiestético, pues no sé, será como todo, habrá carteles monísimos y habrá otros hechos como cuando yo pillo el PHOTOSHOP para hacer un flyer para mi restaurante.
Quiero solidarizarme con todas esas personas que vagan como sin rumbo por la milla de oro luciendo sus anuncios de VENTA DE ORO, y quiero hacerlo anunciando, por mi parte, que todos somos un poco hombres-anuncio. ¿Nadie se ha fijado que las marcas de ropa cada vez estampan sus logos más y más grandes? ¿Eso no es publicidad? ¿No es publicidad lucir una camiseta de D&G en la que la marca resalta más que tú mismo? Eso por no hablar de las bolsas de los grandes almacenes que las pobres amas de casa-anuncio pasean con inconsciencia por las calles, con los ojos asustados, empequeñecidas por las llamativas firmas.
Hay quien vende la marca de su pulcritud, de su status económico, de su cuidado desaliño o de su inevitable mediocridad. Señor Gallardón, ¡si hasta usted mismo es un hombre anuncio de su partido político! Somos un producto de marketing con único el fin de vendernos a nosotros mismos a todas horas, y eso puede ser un poco triste, pero nunca indigno y mucho menos obligatoriamente antiestético.

Hoy quiero dejarte un texto del libro UN NUEVO MUNDO de Eckhart Tolle que me pareció tremendamente revelador en el momento en que lo leí. Échale un vistazo, porque es absolutamente genial.



LA IDENTIFICACIÓN CON LAS COSAS


Quienes trabajan en la industria de la publicidad saben muy bien que para vender cosas que las personas realmente no necesitan deben convencerlas de que esas cosas aportarán algo a la forma como se ven a sí mismas o como las perciben los demás, en otras palabras, que agregarán a su sentido del ser. Lo hacen, por ejemplo, afirmando que podremos sobresalir entre la multitud utilizando el producto en cuestión y, por ende, que estaremos más completos. O crean la asociación mental entre el producto y un personaje famoso o una persona joven, atractiva o aparentemente feliz. Hasta las fotografías de las celebridades ancianas o fallecidas cuando estaban en la cima de sus carreras cumplen bien con ese propósito. El supuesto tácito es que al comprar el producto llegamos, gracias a un acto mágico de apropiación, a ser como ellos o, más bien, como su imagen superficial. Por tanto, en muchos casos no compramos un producto sino un "refuerzo para nuestra identidad". Las etiquetas de los diseñadores son principalmente identidades colectivas a las cuales nos afiliamos. Son costosas y, por tanto, "exclusivas". Si estuvieran al alcance de todo el mundo, perderían su valor psicológico y nos quedaríamos solamente con su valor material, el cual seguramente equivale a una fracción del precio pagado.

2 comentarios:

  1. EXCELENTE RELATO Me gustó mucho por su comienzo que atrapa , el desarrollo interesante y suspensivo y un final a toda orquesta. Un atractivo relato tragicómico que me tuvo en vilo hasta la última palabra , felicito al autor!!!!

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  2. muchas gracias majo, cosas como estas son las que lo animan a uno... besos

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